Diplomado en Pedagogia para la Educación Superior

Reflexión Inicial


Primera reflexión en relación al diagnóstico de nuestra praxis docente.



Francisco

·               Al conocer los ítems del dossier, y a través del desarrollo de la clase me puedo dar cuenta de los métodos que aplico bien, los cuales debo potenciar, como estrategias afectivas y motivacionales, mis competencias en tareas administrativas, planificativas y en gestión de información y tecnología. A través del diplomado pude conocerlas, saber su importancia y su rol en el proceso de enseñanza.
Integrar conceptos y métodos que no había incluido en mi labor docente los cuales   juegan un papel importante en el desempeño de esta labor y en el aprendizaje propio y de mis alumnos.
Identifique también los perfiles de egreso de las carreras en las que enseño, de la universidad, para de esta forma aportar con el cumplimiento de estos perfiles, y finalmente considerar en el curso a cada alumno como individuo; con intereses de aprendizaje distintos, estadios de aprendizaje distintos y objetivos distintos, mediante los cuales debo moldear mis métodos y didácticas pedagógicas.
Sandra

Vengo de una familia de profesores, padres, tíos, hermano, hija y yerno y siempre supe que mi labor profesional me llevaría en algún momento a la docencia para transmitir lo que he aprendido a través de mis años de experiencia laboral.  Considerando que hacerlo implica una gran responsabilidad y no tener las herramientas formales para desempeñarse como docente es al menos imprudente.
            Hace tres años que soy guía de práctica profesional y uno que hago clases de aula....y es aquí donde comienzan las contradicciones con lo antes expuesto......
Comenzar el diplomado me  enfrentó a mis debilidades como docente y en algún momento a cuestionarme si era correcto serlo, si no se nada!!!  Pero a medida que han pasado las clases (a las que llegué dispuesta a tomar apunte de todo), me he dado cuenta que mi forma de ser, de ver la vida y de transmitir conocimientos no esta lejos de lo que he ido aprendiendo y que, por medio del Diplomado, validar y profundizar mi quehacer refuerza mis convicciones y genera nuevos desafíos en mi para seguir aprendiendo,  transmitiendo y compartiendo, pues considero que aún tengo vacíos y debilidades en mi entrega docente, que espero nunca dejen de existir y así continuar en la espiral de aprendizaje y conocimiento.
       Todo lo anterior ha servido para darle más fuerza a mi deseo de enseñar y contribuir a que mis alumnos se encanten con el aprendizaje y se construyan a sí mismos y sean responsables  en todo el sentido  que le den a sus vidas.


Omar

Luego de enfrentarse al proceso de incertidumbre al comienzo de módulo, producto de mi nulo conocimiento en ámbitos pedagógicos, surgen las primeras apreciaciones; Simplemente no sé nada, y esto me huele a chino, pasan las clases y sigo sin entender y ¿Cómo hago el diagnóstico!?.
Lo primero es asumir que no tengo porque saber… soy diseñador de profesión, por lo que es bueno que me huela a chino, tendré a aprender para comprender; y pasan las clases y sigo sin entender, la razón; NO HE LEIDO!...
Bueno lo principal:
Si no sé nada y estoy haciendo clases desde hace 3 años ¿cómo no han prescindido de mis servicios?
La respuesta a mi gran interrogante se fue aclarando a medida que iba haciendo lectura frente al quehacer docente. Dichas lecturas , teorías y procedimientos pedagógicos me han entregado las herramientas para hacer un guiño frente a mi desarrollo en las salas de clases.
Para mi satisfacción me comencé a dar cuenta que mi praxis no estaba tan distante de lo que se busca dentro de los modelos educativos vigentes. Modelos centrados en el alumno desde un punto de vista de un ser emocional, que piensa,
relaciona y aplica, responde con seguridad, maneja la información y es capaz de guiar a quién esté a su cargo, alumnos que entienden que son la sociedad del futuro. Claro está que mi praxis docente siempre ha tenido esos parámetros de desarrollo, pero ahora puedo distinguir con seguridad qué elementos teóricos son los que aplico y cuales me faltan aún por incorporar en mis labores docentes.
Sin embargo, entiendo también que como todo proceso existen muchas variables para que los resultados sean óptimos. De este mismo modo comprendo que el paradigma no es el cómo desarrollo mi docencia, si no cómo la aplico en beneficio de generar cambios en mis alumnos. Razón por la cuál desde el primer día que entendí el porqué estaba cursando el diplomado, incorporo en mis asignaturas y que me permite ver cambios en mis propios alumnos desde ese primer día de cambios.
Es en la aplicación donde se vislumbran las grandes debilidades del quehacer pedagógico desde mi desempeño. Muchas veces prima la subjetividad idílica de mi visión y misión como docente, dejando de lado las necesidades de mis alumnos en sus propios procesos personales de aprendizaje. 

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